domingo, 10 de mayo de 2026

Música de clóset: 20 años después

Hace casi 20 años posteé un listado de canciones que me gustaban en aquel momento y que según yo me daba pena admitir en público. Estoy seguro de que dentro de lo que escucho hoy debe haber porquerías mucho más cuestionables.

La neta, hoy es cosa que me vale madre quien se entere de qué escucho, pero a la vez soy más consciente del entorno y ya no es común que escuche música a todo volumen como lo hacía en el pasado.

¿Qué opina el pinche Guamu de esas canciones en la actualidad?

  • Smells like teen spirit - Paul Anka. - Versión Big Band de la canción de Nirvana. No le veo lo cuestionable. Menos ahora que el grunge tiene rato que ya se puede considerar oldie
  • Back Chat - Queen - Una canción funky con un solo de guitarra bien fregón de Brian May. No veo razón para que me diera penita en el pasado.
  • The Reason - Tom Jones. Un cover totalmente plano de la canción de Hoobastank. No le veo nada en lo que sobresalga, ni para bien, ni para mal. Pero si es de notar que esta versión es la única canción de la lista que no tengo dentro de las pinchemil canciones en mi reproductor portátil (aunque si tengo la original).
  • No sé bailar - Los Lagartos - Rock chilango de los 90s en su máxima expresión. No es la máxima chingadera del universo, pero sigue en mi lista de rock en español. Y sigo sin saber bailar, aunque ahora ya no me divierto.
  • Tararan - Puffy - El disco donde viene esta rola va a tener una entrada como parte de mi serie de discos chingones algún día (si me pongo a trabajar). 
  • Te quiero Puta! - Rammstein - Probablemente la canción que más muestra que he dado el viejazo. No está en mi playlist desde que la pleba más pinta del mundo empezó a hacer caras de disgusto con todo lo que suene a inapropiado para el mini-yo (Como si ese vato no escuchara de sus compañeros de escuela o buscara cosas piores en interné), pero continua en el mazacote de canciones dentro de mi reproductor.
  • Xanadu - Olivia Newton John & ELO - Sí, me sigue gustando está canción ochentera que es lo único bueno de la película donde salió.
  • Filth in the beauty - The Gazette - Rock japonés tirando a heavy con letra bastante emo y ridícula. Pero la música está chingona y nadie sabe japonés por estos lares. Pretenderemos que tiene una letra profunda, agresiva y poética.
  • Los Castigados - Bronco Una ¿cumbia norteña? que cuenta una anécdota simplona con tintes de chiste que tiene ritmo de canción de música de fondo para fiesta familiar. Esta canción es parte de mi psique desde los 9 o 10 años. Y así seguirá 
  • Faraway - Paradise go go! Canción de jpop que quiere imitar una rola de eurodance. No desentona nada en un listado de openings de anime.
  • Starfleet - Bryan May Es una versión en rock de un opening de un programa de robototes tocado por Brian May y Eddie Van Halen, a güevo que me sigue gustando.
  • Nearer than Heaven - The Delays Esto es lo más rockpop comercial de esta lista. Otra vez no sé por qué me habría de dar penita. Supongo que eran mis aires de snob escucho-puras-obras-de-arte-que-nadie-conoce. Lo que sí es que hay otras rolas de este grupo que hoy me gustan mucho más que esa.
  • Tsuyoku hakanai monotachi - Cocco - Esta es una de mis canciones favoritas y el disco donde está es un disco chingón.
  • Resumen: mis gustos siguen siendo casi los mismos y seguramente una evaluación o auditoría externa y objetiva encontraría que cada vez va peor el asunto de las cosas que escucho.

     

    P.D. No me había dado cuenta de que en estos 20 años youtube es algo totalmente distinto. La mayoría de los videos estaba borrado por algún reclamo de copyright. Pero prácticamente todos los grupos y canciones de la lista tienen canal y versión oficial, incluso los grupos que tienen bastante desaparecidos.  No hay como vencer al capitalismo.

     

    martes, 5 de mayo de 2026

    Antiguos traumas: Las muertes de Robotech

    Cuando tenía como 6 años hubo una de esas fiestas familiares donde todos los adultos estaban platicando, pisteando, bailando en casa de alguno de mis tíos y seguramente yo traía cara de fuchi y me han de haber mandado a algún cuarto a que viera la tele. De eso no me acuerdo, pero era lo común.

    Lo que sí recuerdo es que cuando yo entré al cuarto estaban todos viendo una caricatura donde los monitos andaban de paseo y hablaban de que los adultos no deben jugar con muñecos (!). Después de un rato hubo una alerta y enpezaron a salir unos aviones peleando contra unas naves. A media pelea uno de los aviones se convirtió en un robot y supongo que por eso me quedé viendo la caricatura.

    Cuando los Buenos (porque andan en aviones blancos, duh) les ganaron a los Malos (porque tienen la piel verde, duh) uno de ellos regresa con su novia, medio toca la guitarra, dice dos palabras y se muere.

     

    Y ahí se acaba. Con gente llorando al muerto, música triste y sonidos con mucho eco para que quede claro que el personaje se murió. 

    El mini Guamu quedó impactado en aquel momento. 

    Y todavía después en el siguiente capítulo hubo un ataque de los extraterrestres gigantes de piel verde y todo termina en una explosión donde los Buenos tienen que escapar, pero al personaje bonanchón del grupo no le alcanza el turbo del avión y pues...

     

    No hubo gore, desmembramientos, exceso de sandre o similares, pero eso me dejó impactado por un buen tiempo.

    En fin, uno de esos traunas que me duraron un ratito, pero quién sabe cuándo y por qué, ya después me la llevé consumiendo storys llenas de muerte, sexo, drogas y rocanrol.

     

    jueves, 30 de abril de 2026

    Panchoception

    En 2024, durante un viaje de trabajo tuve más de 12 horas que quemar antes de irme al aeropuerto. Dicho viaje fue en San Francisco y pos pensé "chinguesumadre, ¿qué tan lejos puede estar el Golden Gate?" y me fui caminando como güey hacia el puente desde la zona de Union Square sin saber si existía paso peatonal para poder llegar.

    Caminando rumbo al puente, en algún momento llegué a una calle llamada Francisco St., por lo que aproveché para tomar la foto de Francisco caminando por Francisco Street en San Francisco. 

     

     

    Ese día, según el cuenta pasos del celular, caminé 38,809 pasos (equivalentes a 25.5 kms.) cargando una mochila como de 12 kgs. por no querer pagar 14 dólares (más bien por no querer interactuar con algún encargado de tienda que también guarda maletas).

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    Al año siguiente descubrí, gracias a un letrero cuando viajaba en un uber, que existía un parque tocayo cerca de la zona de los muelles.

    Este 2026 decidí darle un nivel más al Francisco-inception aprovechando un nuevo viaje de trabajo a la alta california y pues como llegué por la mañana temprano un día antes, se logró. 

     


    Francisco caminando por Francisco Street en la entrada de Francisco Park en San Francisco. 

    martes, 21 de abril de 2026

    Belldandy

    Por allá del 2007 dije que había que subir asquero-dibujos hasta que se acabaran. Como todo lo demás, nunca lo cumplí. Entonces seguimos subiendo chingaderas del año del caldo )estas madres deben de tener más de 5 lustros.


     

    domingo, 19 de abril de 2026

    Descombrando la casa

    Como sucede cada vez que digo que voy a regresar a escribir a este lugar olvidado de la red, lo primero que hago es poner un post quejándome de que no escribo ni madre. Sirva este post para continuar con tan noble tradición.

    Lo que sí hice fue a ponerme a leer mis publicaciones del año del caldo y encontré un chingo de faltas de ortografía y gramática, así como ligas y fotos que ya no sirven. Entonces como buen obsesivo-compulsivo me puse a corregir los errores del pasado..

    ¿Para qué? Pos sepa la fregada, pero ya empecé con eso. A lo mejor lo termino de corregir.

    También me puse arreglar los widgets y la página de Reviews

    Veremos si sigo arreglando esta madre, o como siempre, me acuerdo en 8 meses más y pongo un post de que nunca escribo nada. 

    viernes, 3 de abril de 2026

    Pos chingue su madre. Regresamos

    Hace 20 años abrí este blog que realmente nunca he utilizado de manera frecuente y dónde no se ha escrito nada que pueda llamarse "de provecho". Cada quién interprete eso como le dé la gana.

    Hoy que mi hijo descubrió este paraje olvidado de la red y se puso a leer las pendejadas, opiniones imágenes e ideas (pero sobre todo pendejadas) que aquí fui aventando, me dio curiosidad por ver mis propios escritos y me puse a revisar cada post desde el principio.

    No hubo un gran desarrollo de personaje, ningún momento canónico, ni mucho menos alguna mentoría de crecimiento personal, pero el Guamu que empezó esta chingadera es diferente que el ahora escribe. 

    Para empezar, es más viejo, está casado, tiene un hijo en los albores de la adolescencia y, el mayor cambio, es muchísimo menos propenso a encabronarse con todo el mundo por cualquier cosa.

    "Deberías escribir más cosas", dijo mi hijo. 

    De inmediato, lo que pensé fue "¿para qué?". Lo siguiente fue "¿Y de qué fregados podría escribir?".

    Al final entré a la página de administración de blogger y vi que dejé un friego de "borradores" (por lo menos 30 entradas) que comencé y nunca publiqué y que llevan 9 años marinándose en algún disco duro de un datacenter en vaya-usté-a-saber-dónde.

    Entonces, vamos a seguirle el rollo al mini-yo. Sirve que se me quita la pereza mental de escribir algo que no sean documentos del trabajo.

    domingo, 13 de agosto de 2017

    Review: La saga Ringu o "porque las historias deben acabar cuando deben acabar" 3/4 (Loop)



    Loop es donde la serie, para ser claros, vale madre.

    (Y aquí es donde cuento la trama de un libro que de seguro no van a leer)

    Kaori Futami es un joven médico en un mundo que se encuentra luchando contra un virus que causa un cáncer bastante agresivo. Su padre contrajo el virus hace años y Kaori tras ciertos sucesos de sexo, muerte y rocanrol, descubre el proyecto Loop, una simulación virtual de nuestro mundo donde se intentaba conocer el origen de la vida y en la cual la vida evoluciona hacia un mundo igual al real, con vidas simuladas de miles de millones de personas, animales, plantas, etc. que son creadas por supercomputadoras. 

    Es dentro de la simulación Loop donde ocurren los sucesos de los dos libros pasados. Y de alguna manera, el virus Ring salió al mundo real. Pero no todo está perdido porque resulta que Kaori es en realidad un clon de la simulación del Dr. Takayama (co-protagonista del primer libro)  y como tal, es inmune al virus. Sólo necesita sacrificarse y transmutarse hacia el mundo virtual para poder extraer una cura en el mundo real.

    Loop es un caso curioso, pues hace que todo lo ridículo e inverosímil del segundo libro, tenga sentido porque resulta ser una invención dentro de este universo ficticio. El problema es que la nueva ficción que reemplaza a la anterior está igual o más fumada, pero con menos suspenso y con un friego más de palabrería pseudo-técnica sin base en la realidad. (puro Technobabble ). Además de que, una ficción con un ente femenino misterioso y vengativo es más interesante que el cáncer. El cáncer ya es suficientemente culero en la vida real como para tenerlo de malo en mundos de ficción.

    Loop no me dejó muchas ganas de leer Birthday, el libro de cuentos que también forma parte de la saga. Pero ya lo había conseguido, así que lo empecé por pura inercia

    Review: La saga Ringu o "porque las historias deben acabar cuando deben acabar" 2/4 (Rasen)


    Rasen comienza donde el primer libro terminó.

    Literalmente.

    Ando es un médico asignado a la autopsia de su antiguo compañero de escuela, el Dr. Takayama. En dicha autopsia encuentra rastros de una enfermedad causada por un virus imposible. También encuentra lo que cree son pistas que Takayama le ha dejado desde el más allá para descubrir el secreto de ese raro virus en forma de espiral. Ando comienza a seguir las pistas y a contactar a aquellos que pudieran tener la información sobre la muerte de su amigo, hasta encontrarse de nuevo con Sadako, la maldición y el be-hache-ese.

    Rasen difiere bastante de Ringu. No es un libro de horror y se acerca más a ser un thriller médico. El primer libro funciona en gran medida porque muchas cosas quedan sumidas en el misterio. Rasen es totalmente lo opuesto, todo es explicado y sobre-explicado y explicado un poco más. ¿Por qué mueren los que ven el video? Explicado, exageradamente a detalle. ¿Que pasó con Asakawa? Explicado, exageradamente a detalle. ¿Cómo es posible que haya pistas desde el más allá? Explicado, exageradamente a detalle.

    Es un libro entretenido, pero que se encuentra en el límite tolerable de la suspensión de la incredulidad. Si lo analizas pierde todo su encanto por las explicaciones ridículas y cubiertas por un velo de lenguaje pseudo-científico. De ese que usan los que no tienen idea de cómo funciona la ciencia.

    Como Rasen resultó ser entretenido, a pesar de que en varias ocasiones pensé "No mamen, así no pueden funcionar las cosas", me quedaron ganas de leer Loop (bucle), el final de la trilogía.

    Review: La saga Ringu o "porque las historias deben acabar cuando deben acabar" 1/4 (Ringu)

    Por ahí de principios de los 2000s se pusieron de moda las películas de horror asiáticas (y no sólo en mi círculo de conocidos, compuesto principalmente de pseudo-otakus). La película que básicamente empezó con el fenómeno fue Ringu.

    La historia en aquellos años resultaba algo bastante fresco contra lo que ofrecían las películas gringas. En lugar de tratar sobre un asesino serial enmascarado que quería filetear a un conjunto de adolescentes-veinteañeros, la trama era una mezcla entre una investigación de crimen y cuentos de terror sobrenatural donde realmente no había mucho derramamiento de sangre y todo el terror se administraba a base de atmósfera.

    Hoy en día la trama de la película es bastante conocida y algo obsoleta pa' acabarla de fregar (Apá, ¿Qué es un be-hache-ese?). Existe una leyenda urbana sobre un videocasete que trae la muerte en una semana a quien lo vea. Una reportera va tras la noticia y tras encontrar y ver el video, recibe una llamada anunciando que la cuenta regresiva comenzó. Creyendo totalmente que sus días están marcados, busca la ayuda de un profesor universitario (su exmarido) para resolver el misterio del video y juntos siguen las pistas hacia una región rural de Japón hasta encontrarse con la tragedia de Sadako Yoshimura y lo que, piensan, podrá cambiar el fatal destino de ambos. 

    La película se basa en una novela de Koji Suzuki y, como siempre sucede, hay bastantes diferencias entre la versión escrita y la filmada. Para empezar, Asakawa (la protagonista) en el libro es el protagonista, y el Dr. Takayama fue su compa en la prepa, no su ex-mariachi. Sin embargo, la diferencia principal es en la naturaleza misma de la maldición. Mientras que en la película todo gira alrededor del VHS y se da a entender que las muertes son ocasionadas por un ente sobrenatural, en el libro, desde el principio se establece que todas son muertes médicas.
    Ringu es un libro de terror recomendable, aún si se conoce el desenlace de la película. La prosa no es una obra de arte y no sé si eso es por culpa de la traducción o del autor. Pero la trama es entretenida y no hay secciones que aburran. El final tiene una resolución, pero al más puro estilo de los japoneses, queda claro que probablemente no es el fin de la maldición del be-hache-ese ese.

    El libro logra lo que desde mi punto de vista debe provocar una buena historia: ganas de seguir dentro de ese universo. ¿Qué pasó antes? ¿Qué después? ¿Qué hizo fulano cuándo no sabíamos de él?
    Por eso siempre tuve muchas ganas de leer Rasen (Espiral), la continuación.

    jueves, 24 de noviembre de 2016

    Who wants to still live forever?

    Hoy, hace 20 25 años murió Freddie Mercury. En aquel momento cuando dijeron la noticia en el radio (ga ga) no tenía ni idea de que a partir de unos 4 años después, se convertiría en mi cantante favorito.






    PD ¬_¬ 5 años después y sigue sin aparecer algún reemplazo
    PD 2 **Guamu mode fanboy off**
    PD 3, Imagen 1 robada a blueabyss17
    PD 4, Imagen 2 muy cara.

    domingo, 20 de noviembre de 2016

    Deal with it: ¿Por qué me asusta un mundo conectado?


    Desde hace bastante tiempo que tengo el gusano de escribir esta entrada, pero no lo he hecho por
    • a) dedicarme a no tener vida propia y 
    • b)por no tener clara mi tesis.
     
    Hoy sigo olvidando eso de tener vida propia y tampoco he aclarado mis ideas. Pero, ¡como si eso fuera a evitar que me ponga a escribir pendejadas pretenciosas!

    ¿Hay un punto al final? No lo sé.


    Se supone que las redes sociales son el gran paso evolutivo de los medios de comunicación, gracias a la cual la equidad por fin será posible. O eso dicen. Bueno, pues hace ya algunos años que le he estado agarrando miedo a la vorágine tecnológica de conexión permanente en la que vivimos y no sé exactamente por qué.

    No es por temor a que estemos siendo vigilados permanentemente por entidades públicas y corporaciones privadas que pueden hacer lo que les dé la gana con nuestra información personal y hábitos de navegación y comunicaciones.

    Tampoco es porque esté 100% convencido de la teoría de Nicholas G. Carr, la cual explica, de manera poco concisa (irónicamente), cómo es que el internet nos está dificultando el mantener la atención en un mismo tema por periodos prolongados de tiempo.

    Ambas son motivo de preocupación personal, pero no son una razón tan convincente como que las "democratizadoras" redes sociales son un caldo de cultivo perfecto para los ataques personales, el troleo y la divulgación de desinformación.
    ¿Qué? ¿que en las redes sociales se facilita la desinformación? ¡Pinche Guamu!, ya estás pedo.
    Pongo como ejemplo dos noticias que familiares y personas conocidas han compartido en feisbuc el día de hoy (o sea, seguramente un mes antes de que esto se publique ¬_¬). Ambas tienen en común que son escandalosas, provienen de páginas "noticiosas" de dudosa procedencia, utilizan imágenes de eventos diferentes y, principalmente, son falsas.

    Y aunque el encontrar que ambas noticias son falsas es relativamente sencillo y rápido, están hechas con el fin de que la gente haga clic, se indigne/encabrone y comparta a todos sus conocidos para que ellos también se encabronen contra algo que no pasó y que si hubiera pasado no serían exclusiva de un portal de internet con nombre "muy acá".

    ¡COMPARTE! Urge que todos sepan que pasó algo horrible en Taxco, en un tiempo indeterminado, sin datos específicos e ilustrado con fotos de noticias diferentes. ¡COMPARTE!

    ¡COMPARTE! ¡Todos lo están censurando! Es más, está tan censurado que ni siquiera fecha, hora, agencia de noticias o fotos reales de la noticia hemos podido publicar.


    Sobre el troleo y los ataques personales no creo que sea necesario poner ejemplos. Si necesitan alguno nomás diríjanse a tuiter, lean comentarios en llutub, o entren a alguna página de noticias que permita publicar comentarios del feis and enjoy yourselves.

    Pero lo que realmente causa que le tenga miedo al mundo conectado es que, contrario a lo que se supone debería ser, nos aíslan y nos mantienen dentro de un echo chamber.

    Evidentemente esto es exactamente igual a lo que sucede hoy en día ¬_¬


    Revisando las pendejadas que he escrito en el pasado, veo que ya más o menos ya tenía una idea de este fenómeno. Pero a partir de las reacciones al resultado de la presidencia gringa encontré lo que creo es una correlación directa de hechos. En pocas palabras vi a varios conocidos, personas que sigo y comunicadores en el momento que su burbuja de información personal se rompió.

    En temas de comunicación, un echo chamber o cámara de eco, es una descripción metafórica de una situación en la que las ideas, opiniones o creencias dentro de un sistema cerrado se amplifican o refuerzan a través de la repetición de lo afín. Normalmente en esas cámaras de eco las informaciones contrarias son censuradas, negadas o, al menos, representadas en una proporción muy pequeña.

    En 2016 el 66% de las personas obtuvieron noticias de facebook, 59% de twitter, pero lo preocupante es que lo que recibimos no son las noticias, son "nuestras" noticias.

    Dejando de lado que nuestros timelines están llenos de posts de personas que, en su mayoría, tienen gustos y preferencias afines, también está el hecho que lo que vemos está altamente filtrado, ya que las redes sociales desde hace tiempo están migrando de un esquema donde se presenta lo más reciente a uno donde, a través de algoritmos especializados, se muestra la información de mayor interés al usuario. Esto se acentúa con otro efecto que filtra aún más los resultados: es mucho más fácil ocultar todo lo que no nos gusta (bloqueando, ocultando, dejando de seguir), que ver todo lo que sería posible en nuestro timeline. 

    Finalmente, hay un fenómeno que se presenta dentro de los grupos afines y es la radicalización de las ideas. Entre mayor sea un grupo de personas con el mismo sentimiento, la conducta de los individuos suele tornarse más agresiva al sentirse protegido por la multitud.

    Por eso supongo que, en lugar de ver notas con citas o hechos, me llegan un chingo de "noticias" que manejan todo como si fuera una batalla de rap. Ya no es "X responde a Y", o "Esto dijo X en entrevista a Y". Ahora todo es "X humilla a Y", o "X deja en ridículo a Y, deal with it" (con todo y lentes obscuros 8-bit integrados).
    Porque es evidente que la persona que dijo lo que es afín a nuestras ideas es la que tiene razón y puso en evidencia la pendejez del otro.
    Siendo yo tan culpable de todo lo que escribí aquí no me queda más que apelar a que no creamos todo lo que alguien diga en internet. A que busquemos fuentes diversas de información. A que usemos más nuestra capacidad de raciocinio y a que dejemos de ponerle lentes pixelados a todo.

    ¿Pero a quién engaño? Esto nomás se va a poner peor.

    lunes, 19 de septiembre de 2016

    35...

    Cumpleaños número treinta y cinco.

    La mente tiene una manera extraña de trabajar.

    Volteo a mi izquierda y veo el montón de figuritas plásticas por las que (estoy convencido) he pagado más de lo que debería. Y, eso no lo veo, pero sé que allá, arriba, está el montón de papel impreso en el que he gastado buena parte de mi sueldo desde que empecé a trabajar.

    Ayer todo eso me lo podía auto-justificar fácilmente (ya saben, "mi gusto es"), pero a lo mejor ya es hora de que me deje de chingaderas (como seguramente habría dicho mi apá) y me comporte de acuerdo a mi edad. Al fin y al cabo, ya crucé la mitad de la esperanza de vida promedio mundial y, por más cliché que suene, tengo un hijo al cual proveer.

    O, tal vez, nomás es mi pinchi neurosis alborotada por el chingo de azúcar del pastel de cumpleaños.

    ¿Será?