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domingo, 18 de mayo de 2008

Valió madre

Tercera final seguida (contando la de ascenso contra puebla del año pasado) que pierden los Dorados en lo que ya parece ser costumbre.

Ni modo, un año más de no poder ver los juegos por tele, ni escucharlos por radio, ni saber que pasó en los partidos de visitante, ya que seguirán en la tierra de nadie esa conocida como la primera a.

...

Y felicidades a la bola de pendejos esos que le echaron montón a la porra del León, de por sí Culiacán está marcada por el estigma de la violencia en las calles, ahora también vamos a ser una afición violenta.

lunes, 2 de julio de 2007

En el Carlos González y González, última parte

 
Total que durante el mediotiempo hubo pinchemil rumores y supe como de 10 fuentes distintas que San Luis y Veracruz iban ganando, empatados y perdiendo por goliza al mismo tiempo. Comenzó el segundo tiempo y atrás de nosotros se colocaron unos fanáticos de los Pumas, o por lo menos eso supongo que eran ya que traían camisas con el logo choco milk.

La tónica del partido no cambió mucho, los Dorados estuvieron atacando, pero realmente sin generar mucho peligro, los pumas nada más despejaban y despejaban y de pronto como que querían atacar, pero tampoco hacían nada interesante.

De pronto empezaban los intentos de cantos de la porra chilanga que estaban del otro lado del estadio "Goya, goya", y todo el estadio los abucheaba como si de verdad les interesara el equipo.

Claramente se veía que los Dorados se estaban desesperando, el Juan (ma)lillo realizó sus cambios y sacó a Hurtado y Begines por Patiño y Blanco. Supongo que quería dárselas de ofensivo, pero la verdad es que no cambió mucho el panorama. Los Pumas seguían recibiendo los catorrazos que les daban los de Culiacán, pero nunca con demasiado peligro.

Hasta que Patiño tiró de fuera del área bastante desviado, rebotó en sepa la fregada quien, después en el loco Abreu y éste metió el balón a la portería.

¡¡Goooooooooooool!!

Todos (menos los Panchos Panteras de atrás) gritamos, empezamos a brincar como güeyes y fuimos bañados de cerveza otra vez. Pero algo no estaba bien, el loco reclamaba y el arbitro tenía levantada la mano.

¡¡Chiiiiiiiivooooooo!!

-"¿Qué marcó?"-preguntaba el güey del Guamu
-"Fuera de lugar, bien marcado"-dijo el don "viejines", después me enteré que en realidad marcaron mano.

Faltaba poco para que acabara el partido y no caía el gol. Y cada vez las cosas se veían más feas, el Guty quería meter goles con tiros de larga distancia(!) y Guardiola empezaba a perder balones en medio campo.




El reloj ya no caminaba (por regla al minuto 40 ya no debe de avanzar) y había falta a favor de Dorados fuera del área. Frente al balón detenido Guardiola le pegaba una chinga verbal a Patiño y el loco gritaba desde dentro del área "Hey, el tiempo". Se realizó el cobró y el chaparro de Sergio Blanco casi se convierte en el héroe al ganar el cabezazo, que salió pegado a la esquina superior izquierda de la portería. Es bueno saber que los uruguayos también utilizan el "puta!..." porque se escuchó clarísimo.

No hubo más. Se pitó el fin con un nebuloso empate. Uno más, Y otra vez los rumores empezaron a correr, pero no duraron mucho, el sonido local confirmó que el marcador en San Luis era 1-0, en contra del los potosinos.

No empezabamos a celebrar cuando volvió el sonido a entrar, uno o dos minutos después, para rectificar que el marcador final había sido 2-1 a favor de los tuneros.

"¿Y ahora?"- me preguntó mi hermana, yo le contesté que ya había valido madre y que iban a bajar.- "mmta, ¿ya? ¿eso es todo?"-Nada más le dije que sí con los ojos.

Empezamos a salir del estadio, en silencio, cuando de pronto empezó desde las otras escaleras un grito de apoyo que me pareció de lo más hipócrita: "¡TOMATEROS, TOMATEROS!". El chino Ley estaría orgulloso.

Mis tíos nos recogieron en una de las avenidas cerca del estadio.

-"Te dije que los iban a sacar"-
-"Pues yo dije que iba a venir a ver el último juego, y vine al último"-

Y no se habló más de fútbol en el camino a la casa de mi abuela.

miércoles, 23 de mayo de 2007

En el Carlos Gonzalez y Gonzalez...1ra parte

El 29 de Abril del 2006 salimos mi hermana y yo a las 10 de la mañana en camión rumbo a Culiacán. El destino: El Carlos González y González, recién renombrado Banorte, a ver el juego definitorio para el descenso en aquella temporada.

El camión, como suele suceder cuando uno tiene prisa, tardó más de lo esperado en llegar, por lo que bajamos en la central camionera, sólo una hora antes del partido.

Tras un raite que nos dieron mis tíos (quienes también nos compraron los boletos que nunca les pagué) y una comida turbo llegamos al estadio. El último trayecto lo tuvimos que realizar caminando ya que el relajo era tanto que los carros prácticamente no avanzaban.

Los boletos fueron para la cabecera sur. Ya dentro del estadio cruzamos el pasillo y al voltear no encontramos lugar donde fregados sentarnos, en la parte más alta se veían algunos huecos. Pero no fue posible subir las escaleras, así que nos quedamos parados en el barandal y desde ahí vimos todo el encuentro, la visión fue buena, relativamente.

El ambiente era totalmente de fiesta, a no más de 3 metros atrás de nosotros estaba un grupo de borrachos ya bastante pedos (¿hay otro tipo?), a pesar de que todavía faltaba media hora para que empezara el partido. Del otro lado del estadio estaba la porra puma brincando y cantando goyas como güeyes y unos metros abajo de nosotros la porra dorada cante y cante a pesar de que no se escuchaba nada.

Salieron los jugadores y la ovación no se hizo esperar. Volaron papeles, sonaron cornetas, explotaron las gargantas, llovió cerveza y unas morras a mi derecha preguntaban que si esos que salieron eran los pumas o los dorados. Mi hermana comenzó a preguntarme que si quien era "El Loco", que si como se llamaba el pelón, el chaparro, el otro chaparro, que si cual era "el español ese".

El partido comenzó un poco después de las 7, los pumas no estaban haciendo mucho por ganar el juego, los Dorados no tenían mucho con que anotar. Begines hace un buen disparo de fuera del área, Bernal tapa sin muchos problemas. Al "loco" le cae un balón dentro del área, hace un sombrerito con el que se quita un defensa, dispara dentro del área chica y Bernal no deja que entre el balón con no se qué. El Guty corre como endemoniado por un balón y no sé cual defensa le da un empujoncito hombro con hombro y sale volando.

Un poco después de la primer media hora de juego, empiezan los rumores- ¡Gol en San Luis! ¡Va ganando el Atlas!- unos minutos después se escucha en el sonido local la confirmación de la noticia.

Matute filtra la bola y Begines no llega, habría quedado sólo contra el portero. ¡Ay pinche "viejines"!, !unos dos años menos y si la alcanzas!, se lamentaba el señor que estaba a mi izquierda.

¡Otro gol en San Luis! -llegaba el siguiente rumor- ¡van abajo 2-0! -lo que ocasionó una breve celebración en los aficionados cercanos. Llegó un último remate del "loco" que no alcanzó el portero y algún defensa sacó la pelota de la raya y así acabó el primer tiempo.

Inmediatamente empezaron a llegar los cables de último minuto...según estos, Veracruz iba perdiendo también.

Continuará...

sábado, 2 de diciembre de 2006

Hace un año...

...los Dorados de Sinaloa estaban en primera división, el equipo andaba balineando a media tabla (cosa que hacia más emocionantes los juegos que si fuera en primer lugar).

El equipo se acababa de salvar del descenso la temporada anterior en contra de todos los pronósticos y en reconocimiento al plantel que logró la hazaña y a la afición que los apoyaba, los directivos decidieron deshacerse de la mayoría de los jugadores y juntar un nuevo grupo de la nada, trayendo 4 extranjeros que nunca habían jugado en México y al loco Abreu.

El equipo empezó la temporada con muy buena expectativas (y una victoria con tres golazos ^_^), pero pronto comenzó a valer gorro, llegaron las derrotas consecutivas, corrieron al técnico y trajeron al nuevo D.T...el juan "malillo" (hoy conocido como el "innombrable").

La cosa no mejoró mucho que digamos, pero una extraña mezcla de resultados trajeron que, faltando dos fechas para finalizar el calendario regular, los dorados se pusieran a 4 puntos de calificar (esperando lo que hicieran otros equipos del mismo grupo).

De esos dos partidos uno era de visitante contra Pumas (en Chilangolandia, no me interesa) y el otro, el penúltimo, fue contra Jaguares de Chiapas en CulichiTown. Así que el pinche Guamu le lavó el cerebro a su familia y viajaron unos 500Km hasta Culiacán para ir a ver el juego al estadio Carlos González y González en vivo y a todo color.

El resultado fue una victoria 2-1, el juego en sí estuvo aburridón, mi amá y sus gritos y leperadas contra el arbitro y jugadores fueron geniales. Inolvidable va a ser el "levántante pinche maricón" contra Salvador Cabañas.

Lo bueno es que a mi amá no le interesa el Futbol.

No, no es Flavio Sosa, es el pinche Guamu previo al partido

Mediotiempo.com narró el partido así, y como esa página era "el medio oficial de dorados", se vió bastante palera y para acabarla reporteó mal:


SINALOA VIVE UNA NOCHE DORADA

Mauricio Cabrera MEDIOTIEMPO (enviado)
Estadio Carlos González y González. 19 de noviembre de 2005

Los Dorados de Sinaloa obtuvieron un triunfo de algarabía pura al imponerse por dos goles a uno a los Jaguares de Chiapas en la jornada dieciséis del Apertura 2005. Las anotaciones del cuadro de casa fueron obra de Sebastián Abreu y Facundo Bonvin. Por los visitantes descontó Salvador Cabañas.

PRIMER TIEMPO

Jaguares quiso aprovecharse de la hospitalidad de la gente sinaloense. El partido aún no entraba en calor cuando Salvador Cabañas y Salvador Ochoa decidieron presentarse frente a la puerta de Cirilo Saucedo y marcar el tanto que les daría la ventaja parcial. El desconcierto entre los de casa fue notorio. Salir de los vestidores con un gol en contra no estaba dentro de los planes. Ni hablar, a remar contracorriente.

Dorados sufrió para recuperar la compostura. Recibir un golpe apenas en los minutos iniciales de la confrontación sacude a cualquiera, te obliga a modificar la estrategia fraguada a lo largo de la semana. Fueron instantes de incertidumbre, pero después de la tempestad llegó la calma. Una clara falta de Ismael Fuentes sobre Sebastián Abreu derivó en la pena máxima. El “Loco” con la seguridad que le caracteriza, se perfiló, miró a Ortiz y lo mató con un disparo sobrio, tranquilo, que rodó lentamente hasta las redes. Acto seguido, el Carlos González y González explotó al unísono.

El resto de la primera mitad fue mucha lucha y pocas ocasiones frente a las porterías. Por un lado, Cabañas y Ochoa recurrieron insistentemente a la velocidad para hacer daño, pero la defensa anfitriona ya no se equivocó, estuvo atenta y congeló las intenciones felinas. Por el otro, Bernardo Sainz y Ormazábal estuvieron muy participativos, aunque los Dorados adolecieron de la precisión requerida para marcar el tanto que rompiera la paridad. A esperar la parte completaria…

SEGUNDO TIEMPO

Los segundos cuarenta y cinco minutos se convirtieron en una guerra de intensidad y empuje. El futbol no siempre fue atractivo, en ocasiones salió perdiendo ante la vehemencia con que se disputaba el esférico, pero la afición estuvo metida de llena, percibía la entrega de los protagonistas del balón.

La contienda parecía concluir con la igualada en el marcador. Ambas escuadras se entregaron y no lucían descontentas con el empate. Sin embargo, Facundo Bonvin nunca se cansó de luchar, apareció una y otra vez con la misión de hacer daño, y lo consiguió con tremendo disparo que estremeció las redes chiapanecas. Fue a los ochenta y siete minutos cuando el Carlos González y González explotó para rendirse ante la pasión desbordada que generan los Dorados de Sinaloa. No era para menos, el triunfo estaba en los bolsillos.

Y así, con los nervios de punta por el silbatazo final que no llegaba, la afición y el equipo se fusionaron como en sus mejores tiempos para ejemplicar al máximo lo que es el sentimiento de identidad. Mientras Abreu está cerca de conseguir el título de goleo, la gente lo siente como suyo, prácticamente se apodera de él. Jaguares, entretanto, dice adiós a sus posibilidades de liguilla.

EL ARBITRAJE

Bueno de Gilberto Alcalá Pineda. Supo mantener la calma y estuvo cerca de la jugada