domingo, 1 de noviembre de 2015

Review: Matrix Recargado

Matrix Recargado (Matrix Reloaded) (2003)

(Un piyu-piyu + otro piyu-piyu extra nomás por la pelea de los 100 smiths)

Keanu Reeves, Laurence Fishbourne, Carrie-Anne Moss, Hugo Weaving

Cuando entré al cine tenía dos posibles expectativas. En la primera la película iba a ser imaginativa, tener excelentes efectos y la historia no solo iba a depender de dichos efectos, sino que tal vez hasta iba a presentar profundas y concienzudas parábolas morales (además de ser muy alucín). En la segunda la película iba a depender de los efectos exclusivamente, siendo una cochinada la historia, pero entretenida a final de cuentas (además de ser muy alucín). Sin embargo, no me esperaba que la película me aburriera. (Digo, si no me aburrió A.I.: Inteligencia Artificial, creí que nada podría conmigo).

La estructura de la película es la siguiente, verbo pseudo-filosófico-existencialista, escena de acción, más verbo, más acción, aún más verbo, efectos especiales, más verbo, más efectos, continuará. ¿El plot?. Han pasado unos cuantos meses desde el fin de la primer película. Neo, Trinity y Morpheus regresan a esperar una llamada del Oráculo, que dará más claves de como salvar a Zion, la única ciudad de los humanos libres del ataque de 250, 000 centinelas que quieren acabar con la raza humana libre. Tratando de evitar que eso suceda están los agentes enviados por la Matrix y el Sr. Smith que ha sido desconectado y se ha convertido en un programa rebelde cuyo único objetivo es eliminar a Neo.

Un problema es que hay mucho dialogo y los personajes hablan como si dijeran cuestiones muy profundas, pero en realidad no dicen nada (Ej. Representante de Zion:“No todos comparten tus creencias”, respuesta de Morpheus: “Mis creencias no requieren que lo hagan”, Guamu güey: ¿Mande?).

Las escenas de acción constan, al igual que en la primera, de escenas de kung fu bastantes alucines, o de escenas exclusivamente posibles gracias a los efectos por computadora o una combinación de ambos. Están muy bien hechas y son bastante mmm...imaginativas, sin embargo, no es nada que no se haya visto en la primera (o a lo mejor es que la primer parte me acostumbró a ese tipo de escenas) y si el Guamu güey se empieza a aburrir cuando en pantalla hay una pelea bastante imposible con espadas contra unos seres que se materializan y desaparecen como fantasmas, algo no está bien.

Exceptuando una pelea entre Neo y unos 100 Smiths, (dónde, como en Harry Potter o el Sr. de los anillos, se nota bastante la transición de actores reales a CGI) y que es divertida, bien hecha, un poco más variada que las otras e imposible, las escenas de acción no fueron lo mejor de la película. Y eso que la pelea no tiene ningún sentido dentro de la historia, Neo básicamente es un trainee de Dios y Smith no puede ser destruido por Neo, así que cuando uno escapa volando y el otro nada más se va a otro lado, el Guamu güey se queda bastante, bastante decepcionado.

Además, si quisiera ver güeyes bailando ponchis-ponchis con poca ropa durante largos periodos de tiempo, vería Wild On (bueno, no es cierto, de todos modos vería Wild On).

miércoles, 1 de julio de 2015

Discos Chingones: Queen - Queen II (1974)



A mediados de los '70s Queen no era nadie, habían sacado un disco que llegó a vender lo suficiente como para que su disquera les dejara grabar otro y habían salido de gira como teloneros de Mott the Hoople, grupo que dudo habría conocido de otra forma. A diferencia de cuando grabaron su primer álbum, en esta ocasión sí pudieron rentar el estudio en horas decentes y se dedicaron a realizar arreglos complejos y el tipo de coros multivocales que hoy ya son clásicos de la banda.

También a mediados de los '70s estaban en boga los álbumes "conceptuales" y aunque éste no lo es,  hay una especie de temática que une a las canciones. En el "White Side" vienen los temas de Brian May y cuentan con arreglos más tradicionales y letras melancólicas ("Father to son", "Some day, one day"). La que para mi es la mejor canción del grupo, "White Queen (as it began)" aparece aquí.

Por otro lado, (see what I did there?) todas las canciones de Freddie Mercury vienen en el "Black side" y son una especie de exageración musical con letras ligadas a historias de fantasía ("Ogre battle", "Fairy feller's master stroke", "March of the black queen").

El único track que parece desentonar en el disco es "The loser in the end" ya que es una canción de rock totalmente tradicional.
 
El disco no causó mucho impacto, pero llegó a tener un tema en top 10 en el Reino unido (La 2da, versión de "Seven seas of Rhye"). Aunque, como después se haría costumbre, no pegó con los gringos.

El disco sigue siendo actualmente uno de los menos vendidos y conocidos de Queen. Cosa que me vale, es un disco chingón y los güeyes de 1001 albums que debes oir antes de morir están de acuerdo conmigo.


Tracklist
  1. Procession
  2. Father to Son
  3. White Queen (As It Began)
  4. Some Day One Day
  5. The Loser in the End
  6. Ogre Battle
  7. The Fairy Feller's Master-Stroke
  8. Nevermore
  9. The March of the Black Queen
  10. Funny How Love Is
  11. Seven Seas of Rhye

sábado, 20 de junio de 2015

Antiguos traumas: Cubierta de The Bermuda Triangle

Cuando vivía en el D.F. y tenía unos 4 o 5 años me empezaron a comprar LPs de música y cuentos infantiles: Cri-cri, Los Pitufos y grabaciones de los doblajes de películas de Disney. Lógico que algún día me puse a buscar mis discos entre el bonche familiar para ponerlos en la tornamesa yo sólito (una de esas gracias que ahora invariablemente se grabarían a 8 Megapixeles para compartirla en el guasap y el feis).

En alguna de esas ocasiones me encontré por primera vez con el diablo en forma de portada:


The Bermuda Triangle de Isao Tomita muestra una alineación de las nubes, la Luna y su reflejo sobre el mar que crean la imagen de un ser demoniaco que mira cómo una serie de aviones y un barco se precipitan al vacío del fondo del mar por un hueco en forma de triángulo.

La esquina inferior derecha muestra una cola de sirena, pero siempre que veo la imagen de reojo me parece el lugar donde estaría una mano apuñada. No creo haberme dado cuenta en aquella época de que en el fondo del triángulo hay un corazón.

La contraportada muestra una imagen simultánea que ocurre en el fondo del triángulo: un piloto abraza a una sirena, mientras unas creaturas grotescas bailan alrededor de la pareja. Mientras, los aviones y el barco caen al triángulo.



A los 4 años no tenía ni idea de los mitos del triángulo de las Bermudas.  Pero títulos de las canciones como "The Giant Pyramid Sitting at the Bottom of the Sea of Bermuda and the Ancient People" solo hacían todo más raro y lo raro es pariente de lo feo y todo lo feo (excepto yo mismo) me trauma.

lunes, 8 de junio de 2015

Discos Chingones: Cocco - Kumuiuta (1998)



Durante mi último año de la preparatoria, hace ya bastante tiempo, me dediqué a bajar música de anime (para propósitos educativos/de entretenimiento sólo por 24 horas...por supuesto), mi afición favorita de aquel momento. Por error bajé el segundo álbum de Cocco, una solista proveniente de Okinawa, creyendo que se trataba de Coco, un grupo de bubblegum pop que cantaba uno o dos temas de Ranma 1/2.

Nada que ver.

El disco está lleno de contrastes comenzando por "canción de cuna de un día lluvioso" 小さな雨の日のクワァームイ. Balada corta y lenta, totalmente a capella, a la que le sigue "cuna mojada" 濡れた揺籃. Tema rockero basado completamente en riffs de guitarra con mucha distorsión mientras la cantante grita la canción, pero con una voz que no se escucha nada ruda.

Más adelante en "Fuerte y efímero" 強く儚い者たち  le canta a alguien que dejó todo para proteger a su princesa y mientras él sigue perdido, ella se sacude con alguien más. Y mientras "My Dear Pig" es una canción infantil de tonada feliz sobre un cerdo que no quiere que lo coman, "Rose Letter" es un reclamo, un poco disonante, a la antigua pareja.

Es en parte ese desequilibrio el que hace que el disco tenga coherencia. Los riffs de guitarra se escuchan más siniestros después de la canción de arrullo, y el ensamble de cuerdas con tonada triste tiene mayor impacto después de escuchar la canción feliz de un cerdito. "El camino de los sueños" 夢路 es una balada rock introspectiva que calma la intensidad de "Cuerpo Desnudo"裸体, la típica canción de vieja ardida que le dice al susodicho sacatemuchoachingátumadre.

Esto tampoco significa que todo el disco consista en estar brincando de un extremo al otro. Los mejores momentos son precisamente aquellos donde hay mayor moderación. El mejor track del disco, "Raining", va tomando fuerza con cada estrofa que avanza, pero sin llegar nunca a explotar.

Seguido aparecen cantantes femeninas cuya "característica" es cantar "contra ellos", si hay algo que tienen en común es que no les creo ni madre. Cocco tiene una mezcla de intensidad, letras que rondan alrededor de la traición y el autosacrificio con mucha más credibilidad que cientos de canciones emo.

Un disco que a todas luces no se hizo para ser disfrutado en mi rancho, y que definitivamente no es el mejor de Cocco, pero estoy convencido de que es un disco chingón.


Tracklist

  1. 小さな雨の日のクワァームイ
  2. 濡れた揺籃
  3. 強く儚い者たち
  4. あなたへの月
  5. Rose Letter
  6. My Dear Pig
  7. うたかた
  8. 裸体
  9. 夢路
  10. Satie
  11. Raining
  12. ウナイ

domingo, 19 de abril de 2015

Dormir con audifonos....

Tuve la maña de acostarme a dormir con audífonos desde que mi apá les compró un par de Walkmans a mis hermanas en nuestro primer viaje a gabacholandia (uno pa' c/u, no se vayan a pelear las princesas) y yo me adueñé de ellos en cuanto ellas dieron la más mínima muestra de que no les gustaban. Yo tendría unos 10 años.

De hecho, ahora que me acuerdo, desde antes de eso dormía casi abrazado de una bocina del estéreo viejo de mi apá que instalé en la cabecera de mi cama.
¡Órale güeyes! Aprovechen pa' burlarse.

En fin, la idea es la misma: desde siempre fue una costumbre para mí estar escuchando algo para dormirme. No es que sufra de insomnio si no lo hago, pero solía "arrullarme" de forma más sencilla si escuchaba música.

De hecho  la costumbre se acentuó a finales de los 90's, principios de los 00's cuando apareció la cosa esa del interné que hizo popular al MP3, los quemadores de CD's dejaron de costar una millonada y la colección de discos de mi apá ya no cabía en uno de los cajones del librero.

Y así conocí cosas que se convirtieron en mis favoritos como la discografía de Queen, Cocco, L'arc en Ciel y demás cochinadas de los setentas y de Japón.

Cuándo recién me casé, la pleba más pinta del mundo se extrañó de esa costumbre rara del güey ese con el que tiene que compartir la cama. A mí me dio por dejar de hacerlo, por creer que la molestaba, pero la conciencia me duró a lo mucho unas dos semanas y seguí durmiendo con audífonos aunque ya no todos los días como antes.

La costumbre terminó definitivamente cuando tuve, al mismo tiempo, a mi papá y a la pleba recién operados, a un recién nacido de mucho apetito y poco sueño y un proyecto gigante en la chamba. Digamos que el Guamu no necesitaba arrullarse, ni tampoco había oportunidad de experimentar nueva música.

Oír música en un estado de semi inconsciencia sigue siendo algo que suele calmar todos mis pinches traumas por un ratito.

Tal vez debería hacerlo más seguido.

lunes, 6 de abril de 2015

Apá

El crepúsculo de la desaparición lo baña todo con la magia de la nostalgia

Milan Kundera 


Hace ya un año que murió mi apá.

Sucedió repentinamente, sin necesidad de atención médica, sin periodo de agonía. Nada. Sólo pasó. Desde que me avisaron que lo iban a llevar al doctor porque se veía agitado hasta que llegué a casa de mi mamá no pasaron ni diez minutos y ya había fallecido.

No le avisé a nadie fuera de la familia en el momento ¿Para qué? Nomás se preparó todo para llevarlo a Culiacán y que se hicieran los servicios funerarios allá. Ni siquiera me dio por enojarme con los de las funerarias que aparecieron como buitres a los 10 o 15 minutos del fallecimiento, nomás agarré las tarjetas de presentación y les dije que más tarde les avisábamos. Después supe que mi hermana es la que se encargó de correrlos a la fregada.

Tampoco me dio por encabronarme con el güey del trabajo que me habló la mañana siguiente (mientras esperábamos que prepararan el cuerpo para el transporte) para reclamarme de un plan de trabajo que según él estaba mal hecho y, que fiel a su estilo, me dijo "No digas mamadas, putito" cuando le expliqué por qué el que decía idioteces era él.

Cuando era un adolescente, algunas veces, me hice la pregunta de qué chingados iba a hacer cuando murieran mis padres. Ahora no recuerdo que es lo que imaginaba, supongo que era algo del estilo "va a ser el fin del mundo". Debo hacer notar que siempre fui un adolescente muy chillón y amante del drama. 

Al final resultó ser algo muy distinto, algo tranquilo. Tan tranquilo como puede ser algo que de pronto te agüita cuando ves, escuchas o recuerdas algo relacionado con él, pero a final de cuentas la vida continuó.

En fin, el punto es que hace ya un año desde que no está.

Al rato.