sábado, 10 de marzo de 2012

Hace mes y medio escribí que me iba a valer madre el mundo e iba a comenzar a postear más o menos seguido de cualquier pendejada sin importarme la opinión de las personas que me conocen y, menos aún, de las que no me conocen. Y fue entonces cuando el mundo me cayó encima a base de enfermedades.

Bueno, en verdad fue mucho menos dramático que eso. Lo que si es verdad es que tengo algo así como un mes tomando pastillas de muchos colores en intervalos más o menos regulares por prescripción médica, además de haber reducido mi dieta a base de hamburguesas, pizzas y demás en un chingo por ciento (valor aproximado), y es apenas esta semana que me estoy más o menos estabilizando.

Y como las cosas siempre tienen que suceder todas al mismo tiempo, me he quedado sólo en la chamba. Bueno, eso tampoco es totalmente cierto, pero digamos que muchas funciones que había dejado de realizar hace bastante regresaron a mí debido a la salida de dos compañeros.

No me gustan los desafios y generalmente no planeo el cómo hacer las cosas, simplemente las hago por pura inercia. Supongo que la inercia es la que me ha llevado a tener lo que tengo y a ser ser lo que soy. Y supongo también que eso me cobra factura en algunos aspectos.

Pos ni modo, ahora estoy a dieta rigurosa y base de pura inercia la estoy siguiendo. Hay un chingo de pendientes laborales y a la vez el siempre presente fantasma de que ya no habrá en un futuro no muy lejano, y pues por pura inercia se están sacando los pendientes.

En el pasado, cuando las cosas me han valido madre es cuando mejores resultados he obtenido, no veo por qué tendría que ser distinto esta vez.

P.D. Ahora si, oficialmente, soy diabético.

1 comentario:

Jessica D'Amico dijo...

-_- los Mayas no quieren q trabajemos demasiado duro este año